El balneario se fundó por la iniciativa de Bernhard Adler, el médico de Cheb, en el lugar de una antigua fuente curativa en el 1793. Su centro ya no fue construido en forma de plaza sino como una ancha calle peatonal. Desde finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX se conservaron edificios típicos de la arquitectura de los balnearios: edificios de estilo clasicista e imperio, pabellones de estilo, parques pero también monumentos religiosos (hay que mencionar la iglesia ortodoxa de Santa Olga que conmemora la clientela rusa que llegaba a menudo al balneario). De la época posterior se conservaron edificios de estilo de historismo. El balneario es famoso sobre todo por sus abundantes yacimientos del pantano sulfúreo-ferroso y fuentes minerales (por ejemplo la fuente de Luisa, las de Glauber, etc.) que sirven para curar las enfermedades de corazón y vasos sanguíneos, enfermedades de las mujeres y de aparato motor (edificios balnearios Rubeska, Imperial, Esplanade, Belvedere).
