Este atributo viene probablemente de la época de Carlos IV, rey checo y emperador alemán, cuando las torres del Castillo de Praga fueron doradas. Otra teoría dice que Praga fue denominada „la ciudad dorada“ durante el reinado de Rudolfo II. que apoyaba a los alquimistas en su búsqueda de una fórmula para fabricar oro.
Búsqueda avanzada





