Es verdad que la cocina checa ofrece un sinfín de exquisitos platos de carne, pero tampoco los vegetarianos se quedarán en ayunas. Se podrá pedir una opción sin carne de puré de guisantes, lentejas a la agria o salsas. Los platos típicos vegetarianos son la coliflor rebozada (smažený květák), el revuelto de setas (houbová smaženice), la tortilla elaborada a base de bolas de masa de harina troceadas y huevos (knedlíky s vejcem), el queso duro rebozado (smažený sýr) o el queso hermelín (tipo camembert) rebozado (smažený hermelín).
