Serenidad, calma, buena comida y buena bebida son necesarios para que se sientan a gusto. De ninguno de estos placeres carecerán ni ustedes ni sus hijos durante sus vacaciones en la República Checa. Y no sólo porque aquí comerán bien sino también a buen precio.
A los padres seguramente no hará falta informarles de las bebidas tradicionales checas.
- Viajar a la República Checa y no probar cerveza checa es un pecado. Clara, negra, cortada … en la República Checa la cerveza se bebe de todas las maneras.
- Como aperitivo y digestivo recomendamos licor de hierbas Becherovka.
- No se pierdan tampoco el excelente vino checo o de Moravia.
En la República Checa les espera tanto cocina tradicional checa, como naturalmente cocina
internacional. De las especialidades típicas checas deberían probar:
- Sopa de patatas conocida como “bramboračka“,
- Filetes de ternera con salsa cremosa (svíčková na smetaně) y
- Carne de cerdo asada con knedlíky y col (vepřová pečeně s knedlíky a zelím).
Para los pequeños golosos están preparadas exquisitas
- Tortitas (dortíky),
- Crepes (palačinky) rellenas de frutas y helado,
- Tarta de manzana (jablečný štrúdl),
- Pan de miel de Pardubice o
- Knedlík checo de frutas (české ovocné knedlíky) rociado de azúcar y requesón.
No olviden probar también la especialidad tradicional de los balnearios - las
obleas redondas, finas y crujientes! Las pueden comprar casi en todos sitios pero
en los balnearios saben mucho mejor. Así tendrán una razón más para visitar algunos de los famosos
balnearios checos. Los más famosos se hallan en el llamado
triángulo checo de balnearios. Son los balnearios más grandes de Chequia -
Karlovy Vary,
Mariánské Lázně y
Františkovy Lázně.
