Hradec Králové

Hradec Králové - Museo de Bohemia del Este
14. 8. 2013

Pasee por el Salón de la República en Hradec Králové

Hradec Králové es una ciudad de dos caras. La primera es la histórica, coronada por cinco torres en la Plaza Grande. La segunda es moderna y única, construida a partir de los principios del XX con un ambiente imposible de imitar de los tiempos optimistas de la Primera República. Pasee por los dos mundos y siéntese en uno de sus cafés para observar el juego de luces y sombras en los palacios funcionalistas y cubistas, igual que los colores pastel de los edificios renacentistas que cambian con los rayos de sol.

El núcleo natural de la metrópoli de Bohemia del Este es la Plaza Grande. A primera vista le llamará la atención las dos torres robustas de la iglesia del Espíritu Santo, construida en un estilo atípico para los checos: de ladrillo. Justo a su lado podrá subir a la Torre Blanca, la cual le proporciona unas magníficas vistas a la ciudad. Si a usted le entra sed después de la subida, refrésquese en la cercana fábrica de cerveza municipal.

Los maestros del arte moderno bajo el mismo techo

Durante la visita de Hradec Králové no pase por alto la Galería de Arte Moderno. En las colecciones locales del arte moderno checo del s. XX, que cuenta entre las más importantes de toda Chequia, podrá admirar obras de ilustres maestros como fueron, p.ej., el genio del modernismo, Alfons Mucha, František Kupka, uno de los más apreciados grafistas de la pintura moderna, o el excelente representante del cubismo, Emil Fila.

Bajo la supervisión de las esfinges

El aspecto actual de Hradec Králové en estilo modernista y el funcionalismo es obra de los mundialmente renombrados arquitectos Jan Kotěra y Josef Gočár. Su singular concepto urbanístico sigue siendo de una gran admiración y a la ciudad le ha dado el sobrenombre de El Salón de la República. Durante la visita a esta parte de la ciudad, fíjese sobre todo en el edificio modernista del Museo de Bohemia de Este, cuya entrada es vigilada por dos orgullosas estatuas parecidas a esfinges. No obstante, el mayor orgullo de Hradec es la monumental Plaza de Masaryk, con forma de una rodaja de limón, cuyo punto dominante es la estatua del primer presidente de Checoslovaquia: T. G. Masaryk

A tomar café entre pirañas

Si viaja con niños, llévelos al Acuario Gigante, local donde se trasladará de repente, como por arte de magia, de Europa Central a la lejana Amazonia. Pasará por un túnel de cristal, justo debajo de la superficie del agua y, aunque sea sólo para un ratito, se plantará entre los exóticos habitantes de la selva pluvial. Su estancia en la ciudad la podrá finalizar en la cafetería de estilo: Café Piraña.

Tus favoritos