Karlovy Vary

Karlovy Vary
22. 7. 2013

A Karlovy Vary para ver la joya del triángulo de los balnearios

Una perfecta personificación de la elegancia del balneario, columnatas ostentosas, sanatorios exclusivos y una situación geográfica espléndida en medio de un valle cubierto de bosques. Este es el balneario de Karlovy Vary. La ciudad más importante del famoso triángulo de los balnearios, en la que seguían un tratamiento las personalidades más célebres de la vida artística y social de Europa, es hoy el segundo lugar más visitado de la República Checa. Por su arquitectura original, es uno de los balnearios más hermosos del viejo continente.

Cuenta la leyenda que la localidad de Karlovy Vary fue fundada por el rey checo y emperador románico Carlos IV ya en el siglo XIV. Se dice que el gobernador descubrió las prodigiosas aguas minerales al cazar un ciervo. En el transcurso de los siglos nació en el lugar una ciudad balneario, cuya fama atravesaría pronto las fronteras de Bohemia y se convertiría en símbolo del encanto y la posición social. Se turnaban aquí grandes personalidades como Goethe, Beethoven, Gogol, Paganini, Casanova, Mozart, pero también decenas de máximos representantes de Estado de todo el mundo y últimamente también numerosas estrellas de cine, ya que Karlovy Vary es escenario de uno de los festivales cinematográficos más importantes de Europa.

¡Nada por encima de la ciudad!

La mayor riqueza de Karlovy Vary consiste en 13 fuentes termales minerales, que sirven para el tratamiento de afecciones del aparato digestivo, trastornos del metabolismo, enfermedades oncológicas y del aparato locomotor. Puede alojarse en una de las decenas de casas termales, residencias y complejos de edificios preciosos que están en la ciudad, y que ofrecen los mejores servicios relacionados con la balneoterapia tradicional, pero también modernos tratamientos de bienestar de máxima calidad. Entre los hoteles más importantes destacan, sobre todo, el Grand Hotel Pupp, considerado generalmente uno de los mejores hoteles del mundo, el hotel Imperial o el Thermal con una gran piscina exterior, que ofrece una vista fantástica de toda la ciudad.

No olvide la porcelana ni el licor excelente

El auténtico ambiente del balneario lo vivirá durante paseos amenos por el casco histórico que bordea maravillosamente el río Teplá. Llene su jarrita con las aguas de alguno de los manantiales curativos locales y dé una vuelta a la sombra de calles de arcadas elegantes, como por ejemplo, la Mlýnská o Tržní. Tampoco se olvide de ver los majestuosos edificios del teatro, de los Baños Imperiales y de la iglesia de Santa María Magdalena. Cerca de allí, brota de la tierra el manantial más caliente de Karlovy Vary, el Vřídlo. ¡Pero cuidado con su temperatura! ¡Alcanza unos increíbles 72oC! Puede amenizar su día en esta ciudad maravillosa con una excursión a alguno de los miradores de Karlovy Vary. En un teleférico suba comódamente, p.ej., al mirador Diana, donde tendrá la ciudad como en la palma de la mano. ¡Pero que sería una estancia en Karlovy Vary sin llevarse algunos de los productos locales! Entre los más significativos figuran, sobre todo, los productos de la famosa fábrica de cristal Moser, la porcelana de Karlovy Vary Thun y el exquisito licor de hierbas Becherovka, que se califica a menudo como el manantial número 13 de Karlovy Vary. También tiene que degustar las obleas de balneario con distintos sabores.

¿Qué más visitar?

¿Quiere ver con sus propios ojos el segundo tesoro más importante de la República Checa? En tal caso, desplácese a Bečov nad Teplou. Su palacio alberga el precioso relicario de San Mauro, uno de los ejemplos más hermosos del arte medieval en Europa. Un lugar magnífico para emprender una excursión es el pueblo maravilloso de Loket, que destaca por un precioso casco histórico y un majestuoso castillo gótico, donde puede ver una exposición de la tortura y una colección de porcelana, entre otras cosas.

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