Desde el restaurante del Hotel Termal tendrá justo enfrente la localidad de Pálava y el embalse de Nové Mlýny. Podrá saborear los platos del menú del día o también de los menús especiales de los ingredientes de la tierra y de la época. De la oferta del chef merece la pena probar el solomillo de cerdo de Věstonice o aguja de cerdo de Mikulov. Las comidas ofrecidas las complementan unos exquisitos vinos de la bodega Novosedly Vinofol. Durante todo el año está abierta la piscina con aguas minerales termales con unas temperaturas de entre 34 y 36 grados que aprovecha el pozo geotermal local. Para entretenerle aún más, tiene a su disposición una bolera.