La tasca U Mačáků se ha convertido, después de la reforma, en el Švejk Restaurant donde domina un gran grill con fuego abierto. Podrá esperar con impaciencia un singular ambiente que huele a carne a la barbacoa y carbón de madera. Para acompañar las chuletas u otro manjar checo pída una «Pilsen» y disfrute de las vistas al antiguo mueble de madera en el interior donde no falta el cuadro del emperador y temas taberneros del famoso ilustrador de Švejk, Josef Lada.