Barrio judío de Třebíč

18. 12. 2013

A descubrir los tesoros de la ciudad judía a Třebíč

Dos sinagogas, un antiguo cementerio y una frágil belleza de estrechas callecitas con inolvidable ambiente. Eso es el gueto de Třebíč. Este barrio judío pertenece a los más conservados y más grandes de Europa. Por su importancia cultural e histórica, el conjunto de casas del antiguo gueto, junto a la iglesia judía y la Basílica de San Procopio, fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como primer monumento judío autónomo fuera de Israel.

Cientos de años vivían juntas en Třebíč las generaciones de judíos y cristianos y juntas creaban este singular lugar, el gueto de Třebíč. Se empezó a fundar ya en el s. XII y actualmente se han conservado increíbles 123 edificios construidos en distintos estilos.

El misterio del más grande barrio judío

A los judíos de Třebíč no les era permitido vivir en los barrios cristianos de la ciudad. Entonces se empezaron a asentar en la ribera izquierda del río Jihlava donde se originó el barrio judío llamado Zámostí. Los judíos llevaban un largo período separados de sus vecinos cristianos. Durante la Segunda Guerra Mundial se llevaron a los judíos locales a los campos de concentración. La comunidad de Třebíč se extinguió después de la guerra. Hoy en día encontrarás en Třebíč más de cien construcciones bien conservadas, dos sinagogas, el ayuntamiento judío, la Casa del Rabí o casa de caridad, colegio u hospital. Son muy típicos los pasos públicos, las callejuelas estrechas, las terrazas y también uno de los cementerios judíos más grandes de Europa. El mágico ambiente de este lugar lo alimentan también más de dos mil lápidas cubiertas de musgo. En la Sinagoga Trasera verás las pinturas murales y la exposición de la historia del barrio judío. En el centro de la vivienda judía sabrás como vivía una familia judía y descubrirás el secreto de las comidas kosher.

También el centro cristiano municipal tiene cosas que ofrecer

Entre Zámostí y el río se extiende el centro de la ciudad que está formado por la Plaza Karlovo náměstí, la Plaza de Carlos, con un edificio renacentista que no se puede dejar de ver -la Casa Pintada- decorada con esgrafiados, hoy en día, centro de turismo. En el recinto del Palacio de Třebíč encontrará la Basílica de San Procopio con un precioso recibidor de columnas que está protegida con un portal semicrcular denominado Rajská brána, Puerta del Paraíso.

¿Qué más visitar?

En las proximidades de la ciudad se halla una de las ciudades más bellas de Chequia: Telč. Su pintoresca plaza rodeada por casas renacentistas y su extenso palacio forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Tu estancia en Třebíč la podrás animar también con una excursión a Brno.

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