Parque Nacional de Šumava

Lago Černé jezero
19. 7. 2013

¡Suba al tejado verde de Europa en el Parque Nacional de Šumava!

Pocas zonas hay en Europa Central que ofrezcan un paisaje tan armónico como lo hace el Parque Nacional de Šumava. Los bosques intrincados en la frontera checo-bávara son tan extensos que constituyen, en su conjunto, el territorio más grande de todo el continente cubierto de bosques en toda su superficie. En combinación con las selvas centenarias, lagos glaciares con aguas cristalinas y tremedales cargados de misterios, representa un lugar extraordinariamente poético para pasar unas vacaciones activas en cualquier época del año.

El parque nacional fue durante largos años un espacio extremadamente vigilado al que estaba prohibido entrar. Gracias a ello, la naturaleza de Šumava ha conservado hasta hoy día su belleza y su limpieza excepcional. Por su carácter excepcional a nivel europeo, el Parque Nacional de Šumava está protegido como Reserva de la Biosfera de la UNESCO.

Basta con mirar a su alrededor

Las colinas redondeadas del Parque Nacional de Šumava representan un lugar ideal para disfrutar de vistas lejanas de la naturaleza circundante. Una de las vistas más hermosas de las montañas de Šumava le está esperando en el mirador de la cima de la montaña Poledník, donde tendrá las montañas como en la palma de su mano. Desde el mirador de la cima de Boubín o Javorník, podrá incluso ver el panorama lejano de los Alpes cuando hay buena visibilidad.

Lagos como vestigios del pasado glaciar

Una de las zonas más hermosas del parque nacional es la de los lagos glaciares. Todo aquél que suba a la montaña Plechý, siguiendo una senda señalizada, podrá disfrutar de una preciosa vista del lago Plešné. Entre las excursiones preferidas figura asimismo la del lago más grande y el más profundo – Čertovo jezero y Černé jezero cuyo significado en español es Lago del Diablo y Lago Negro, respectivamente. El lago Černé jezero tiene un acceso peor, pero es tanto más hermoso.

Un paisaje salvaje y abierto

El parque nacional es habitado por numerosas especies de animales y plantas en peligro de extinción. Algunas de ellas representan verdaderas rarezas en territorio checo, ya que sólo existen aquí. Entre las localidades más valiosas del parque nacional se incluye la selva de Boubín, donde la naturaleza se desarrolla intacta desde hace centenares de años. El resultado es una zona boscosa salvaje y libre que, con sus raíces entrelazadas, ramas curvadas y cortezas arrugadas, imita perfectamente el paisaje que conocemos de los cuentos de hadas de los hermanos Grimm.

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