Déjese fascinar por la vista desde el palacio de Mělník de la confluencia de los ríos Moldava y Elba, los viñedos de Santa Ludmila y la montaña de Říp. Pero no olvide los interiores del palacio porque no son menos interesantes. Visite la Gran Sala con una colección única de mapas de ciudades europeas del siglo XVII, la majestuosa sala de conciertos y la capilla consagrada a Santa Ludmila que mandó construir la esposa del emperador Carlos IV. También verá el Gran Comedor de San Venceslao, decorado con oro, y el cuarto de los niños con juguetes y muebles del siglo XIX. Forman parte de la exposición también las pinturas de maestros famosos, como Karel Škréta, Petr Brandl y Paolo Veronese. No deje de visitar el extenso sótano histórico que ocupa tres plantas y 1.500 m2.