Castillo de Křivoklát

10. 7. 2013

La residencia real fue edificada en el siglo XIII, como punto estratégico de la estirpe gobernante de los Premislitas.

En medio del área natural protegida de Křivoklát se sitúa un castillo que ha atraído a un gran número de
monarcas checos, debido a su excelente localización: en el interior de amplios bosques con gran variedad y abundante fauna cinegética. La residencia real fue edificada en el siglo XIII, como punto estratégico de la estirpe gobernante de los Premislitas. Hasta el día de hoy, los vestigios de los reyes checos y el esplendor de su estilo de vida son reconocibles a cualquier paso que dé. Las salas del castillo han vivido muchas alegrías y numerosos festines, pero también han sigo testigo de serias conversaciones políticas y negociaciones diplomáticas decisivas.

Durante el recorrido le impresionarán los interiores de la capilla, de estilo gótico tardío, la Sala Real o la asombrosa biblioteca que alberga hasta 52.000 tomos, pero quizás lo que más le sorprenda sea al descubrir el panorama que se abre tras subir la estrecha escalinata de la Gran Torre o los escalofríos que desencadenan descubrir los objetos que se utilizaban en la cámara de tortura.

Por qué visitar

La Sala Real, con una majestuosa bóveda en forma de estrella, se considera la zona más valiosa del castillo, cuyo emblema es una imponente torre redonda. Es la segunda sala más grande de Bohemia, después de la Sala Vladislao del Castillo de Praga. Cada año, la primera semana de agosto, se celebran en el patio del castillo la tradicional feria de artesanías y los festejos de tallistas llamados Křivořezání. Contemple a varias decenas de maestros del arte de tallado durante su trabajo, así como una exposición permanente de sus obras.

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