Historia judía de Holešov

Holešov - Sinagoga de Šach
22. 7. 2013

Venga a conocer la historia judía de Holešov

Desde el siglo XV la comunidad judía viene formando parte inseparable de la ciudad de Holešov, situada en la región somontana de las Montañas de Hostýn. Los destinos de sus habitantes, sus tradiciones, costumbres y siglos de paz y de conflictos han quedado plasmados hasta hoy en la sinagoga, que representa un ejemplar único a nivel mundial, así como en el espacio mágico del cementerio judío con la tumba del rabino Shach, visitada cada año por centenares de judíos ortodoxos de todos los rincones del mundo.

La comunidad judía de Holešov alcanzó su mayor auge a mediados del siglo XIX, cuando sus miembros representaban la tercera parte de toda la población de la ciudad. La Holešov judía, que en su época era una ciudad independiente, se unió posteriormente con el resto del municipio para crear el conjunto que hoy conocemos. Sin embargo, la comunidad judía de Holešov desapareció durante el Holocausto. Actualmente, podemos recordar aquí sus tradiciones sobre todo durante la Semana de la Cultura Judía.

Sinagoga única a nivel mundial

La construcción más importante, que no se puede perder al descubrir el pasado judío de Holešov, es la Sinagoga de Shach. Debido a que hoy es la única sinagoga de «tipo polaco» que se ha conservado en su estado original, se considera un ejemplar único en el mundo. Al entrar en la sinagoga, se encontrará en la sala de oraciones con un púlpito preciosamente decorado desde el que se leía la Torá. Puede subir por una escalera empinada a la galería de las mujeres y entrar en la habitación que antes servía de escuela. Al mirar el techo de madera de preciosa decoración, podrá emplear su imaginación buscando motivos de flores, frutas y animales.

Visite la tumba del erudito Shach

Buscando las huellas de los judíos de Holešov, sus siguientes pasos deberían dirigirse al cementerio local. Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XV. Aquí se pueden ver más de 1.500 tumbas dispersas por toda la superficie. La más importante es la tumba del rabino erudito Sabbataj ben Meir ha-Kohen, llamado Shach. Su tumba y la sinagoga que lleva su nombre son visitadas a menudo por visitantes extranjeros, sobre todo de Estados Unidos, Israel y otros países donde viven numerosas comunidades judías.

Un recuerdo silencioso

Un recuerdo silencioso de los trágicos acontecimientos del siglo XX es el tanatorio del cementerio. Puede ver aquí tres grandes placas de madera con oraciones y bellas pinturas con motivos vegetales. Después de la Segunda Guerra Mundial, fue colocada aquí una placa de piedra con los nombres de los 253 judíos de Holešov que se convirtieron en víctimas del Holocausto.

 

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