No se desperdicia con las inscripciones en la Lista del Patrimonio Cultural de la UNESCO; el número de monumentos inscritos en ésta, en todo el mundo, no llega a mil. Va a encontrar doce de ellos en la República Checa. Aparte del casco histórico de Praga, Český Krumlov, Kutná Hora y Telč, es, por ejemplo, la Casa Tugendhat funcionalista de Brno, del arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, los jardines históricos y el castillo en Kroměříž o la iglesia del cementerio de San Juan Nepomuceno, lleno de simbolismos, en Žďár nad Sázavou.