Los parques y jardines históricos de Praga constituyen uno de los tesoros de los que la ciudad de las cien torres se enorgullece. Son los lugares donde los habitantes y los visitantes de Praga se suelen reunir, hacer picnics, descansar o practicar deportes. Si también quiere hacer una escapada a un mundo mágico de árboles, flores, césped bien cultivado, pequeños lagos y fuentes, opte por alguno de los dos centenares de parques que se fueron estableciendo a partir de la Edad Media, formando hoy el pulmón verde de la ciudad a orillas del río Moldava.
Así como Nueva York tiene su Central Park, Praga tiene su Stromovka. Este extenso parque fue creado ya en el siglo XIII por el rey checo Přemysl Otakar II, siendo uno de los lugares de descanso preferidos de Praga. Aquí encontrará un oasis verde con superficies de agua, árboles altos, campos de juego para niños y césped bien cuidado que invita a sentarse para leer un libro, tomar el sol u organizar un picnic con amigos. Todo esto a la sombra de un precioso palacete veraniego, que pertenecía al vicegobernador del lugar, dándole al parque un auténtico ambiente de coto real de caza. Otro de los parques hermosos de Praga se extiende alrededor de la colina de Petřín. Este es el lugar que los praguenses, simplemente aman, ya sea en primavera cuando la colina florece con miles de flores de árboles frutales o en otoño cuando se viste de todos los colores.
Un torbellino de rock y una buena relajación
Es difícil imaginarse pasar una tarde en un día caluroso en el Parque de Letná sin las preciosas vistas panorámicas de la Praga de las cien torres y sin un vaso de cerveza checa en la mano. Miles de habitantes y visitantes de Praga pasan su tiempo libre de esta forma. Su gran extensión y su situación geográfica en la ciudad han predestinado la planicie de Letná a convertirse en escenario de grandes eventos. Aquí se han celebrado festividades de coronación, han acampado ejércitos, han tenido lugar marchas y desfiles militares. Incluso el Papa Juan Pablo II ofició aquí una misa. Hoy en día, en Letná es donde se organizan grandes conciertos de rock y el popular festival de teatro y música Letná de Verano. ¿Le atraen los colosales parques que rodean palacios? En tal caso desplácese a Průhonice, en donde encontrará uno de los más grandes de Europa. Dentro del parque se halla un precioso palacio y un valioso jardín botánico.
¿Un picnic entre pavos reales? ¿Por qué no?
¿Quiere encontrar un auténtico remanso de paz, en medio del bullicio de la gran ciudad? ¿Un lugar donde puedas meditar o leer su libro preferido? En tal caso, debería dirigir sus pasos hacia los Jardines de Vojan. Bajo las magnolias, Ud. podrá observar un elemento indispensable de este parque, los hermosos pavos reales. Una cesta con la merienda, una manta, un libro y gafas de sol. Es todo lo que necesita para pasar un día agradable en los Jardines de Rieger. Es aquí donde puede sentarse en un césped cuidado con esmero y disfrutar de las impresionantes vistas al Castillo de Praga y al barrio de Malá Strana, y organizar un picnic romántico que no olvidará jamás. ¿Le gusta volar cometas? El hermoso Coto Hvězda, que rodea el palacete estival del mismo nombre, construido en forma de una estrella de seis puntas, presenta las condiciones ideales. El coto servía antes para la celebración de festejos y cazas de la aristocracia renacentista, siendo hoy uno de los lugares favoritos para relajarse, cerca del centro de Praga.
Regocige su alma romántica en los jardines de Praga
Si es usted un alma romántica, se deleitará seguramente por el parque de la isla de Kampa, que invita verdaderamente a pasar un agradable rato de ocio. También puede descansar en el hermoso Jardín Franciscano, situado entre la Plaza de Venceslao y la Plaza de Jungmann, que en verano se cubre de flores de color rosa que trepan por los arcos metálicos que decoran el recinto. Los espléndidos jardines palaciegos en el barrio de Malá Strana serán un verdadero encanto para sus ojos y alma. Ellos personifican un mundo perfecto de arquitectura elegante, del arte de la jardinería y vistas de Praga que le dejarán gratamente impresionado. ¿Le gusta el vino? Vaya a descansar al parque Grébovka en el barrio de Vinohrady, donde se cultiva la vid desde tiempos del emperador Carlos IV. Se sentará en una hermosa glorieta para tomar una copa de vino, en medio de un viñedo o dará un paseo por una caverna artificial mágica que aparece en varios cuentos de hadas checos.