4 Lo mejor de la República Checa
5
Tres joyas
en el centro
de Bohemia
Hacia tres puntos cardinales
salen otros tantos caminos
históricos de la capital de
la república en dirección a
tres de susmás preciadas
maravillas. Todas están poco
más omenos a una hora de
camino. Tres testigos del
lejano, y no tan lejano, pasado
histórico del país, todas bajo
la égida de laUNESCO.
Misteriosa Kutná Hora
Hacia el este se encuentra
la ciudad medieval de
Kutná Hora, como una
mujer misteriosa y llena de
gracia. Entre sus maravillas
se encuentran su catedral,
sus monasterios, sus casas
patricias, sus misteriosos
rincones, sus abovedados
sótanos, sus preciosidades
arquitectónicas góticas y
barrocas, sus estatuas y todo
su trazado urbanístico. En
esta ciudad se extrajo plata
durante la Edad Media, y por
ello se acuñaron monedas y
floreció en ella el comercio,
de tal manera que llegó a
ser incluso residencia de
monarcas checos.
En Kutná Hora el visitante
se queda con la boca abierta
cuando contempla desde
abajo la bóveda de una de
las más bellas catedrales
góticas de Europa, la de Santa
Bárbara; puede pasearse por
el patio y las estancias del
Palacio Italiano, antigua sede
del rey Wenceslao IV; puede
entrar, con el alma en vilo,
en el osario del monasterio
cisterciense y,
Escuche la historia de la
construcción del templo escrita a
lo largo de cinco siglos y conozca
los diversos acontecimientos
históricos por los cuales
en varias ocasiones fueron
interrumpidas sus obras. Desde
sus comienzos, la catedral de
Santa Bárbara estuvo proyectada
para ser una obra representativa
edificada bajo el patrocinio de
los burgueses adinerados de
Kutná Hora. Su construcción
manifiesta las tensiones que
había en su época entre Kutná
Hora y Praga, así como entre
Kutná Hora y el poderoso
monasterio de la cercana
localidad de Sedlec. Hasta el
día de hoy, esta imponente
obra corta la respiración por
su arquitectura exterior y las
majestuosas pinturas murales en
sus interiores.
con una mezcla de maravilla
y angustia, considerar el altar,
los blasones, las lámparas, las
pirámides y obeliscos todos
los huesos de las víctimas que
dejó a su paso la peste;
y también puede penetrar en
las estancias de la Casa de
Piedra, única en su género,
y soñar con ser, al menos un
momento, un artesano o un
cocinero medieval…
El orgulloso Karlštejn
Al oeste de Praga
encontramos uno de
los símbolos clave de la
República Checa, el poderoso
bastión de Karlštejn, erguido
en su mole de piedra
y orgullo de la arquitectura
gótica checa. Parece que el
tiempo se ha sentado en un
rincón con miedo a perturbar
la presencia de la historia.
Palacios, estancias, largos
y anchurosos corredores,
murallas inexpugnables
y empinadas torres, y, sobre
todo, la joya más valiosa, la
Capilla de la Santa Cruz con
una colección única de 129
cuadros góticos del maestro
Teodorico.
Catedral de Santa Bárbara
Konopiště
Karlštejn
Kutná Hora
Karlštejn
Konopiště
Interior del templo
Konopiště, el castillo de
cuento
Hacia el sur, surgiendo de un
fondo maravilloso de parques,
bosques y lagos, aparece
Konopiště como si viniera del
mundo de los cuentos.
Lo único es que en este
lugar se guarda memoria en
realidad de algo más diferente:
de la etiqueta palaciega de
principios del siglo XX, de
desfiles militares de uniformes
imperiales, de jubones
de caza y de los primeros
automóviles. El último que le
dio su propio toque personal
al castillo fue Francisco
Fernando de Habsburgo,
es decir, el heredero del
imperio austro-húngaro.
Su maravillosa colección
cinegética, sus armaduras, sus
pomposos salones y alcobas,
sus despachos e incluso sus
comedores privados siguen
iguales hoy día, haciendo
pervivir el espíritu de un
hombre cuya muerte en la
lejana Sarajevo desencadenó la
Primera Guerra Mundial.
1,2-3,4-5 8-9,10-11,12-13,14-15,16-17,18-19,20-21,22-23,24